Tu primer backtest en Tickerback, paso a paso

Has leído sobre opciones y ahora quieres operar de verdad. Esto es lo que vas a ver la primera vez que entres, en el orden en el que lo vas a necesitar.

Portada del artículo sobre fondo verde con la marca Tickerback, la sección Producto y el rótulo «Your first trade in the past».

Has leído sobre opciones. Entiendes qué es una call, más o menos sabes qué mide theta, y has visto suficientes diagramas de resultado al vencimiento. Ahora quieres hacerlo.

Esta guía recorre una operación completa, de principio a fin, en el orden en el que te lo vas a encontrar. No hace falta tenerlo todo claro antes de empezar: la idea es precisamente equivocarse aquí, donde no cuesta nada.

Un detalle práctico antes de entrar: si alguna vez tienes que recuperar la contraseña, abre el enlace del correo en el mismo navegador desde el que la pediste. Es el tropiezo más habitual y no es nada evidente.

Elige el ticker

Arriba, en el centro, hay un buscador. Escribe dos o tres letras y te va completando: acciones, ETFs y opciones, con el símbolo y el nombre de la empresa al lado. Devuelve hasta cincuenta resultados, así que no hace falta acertar el ticker exacto de memoria.

Empieza por algo líquido y conocido. AAPL, TSLA, cualquier valor con mucho movimiento. Los subyacentes poco negociados tienen cadenas con huecos y spreads anchos, y eso al principio despista más que enseña.

Elige la fecha, que es lo que cambia todo

Aquí está la diferencia con un bróker, y conviene detenerse un segundo.

Eliges una fecha del pasado. A partir de ese momento, la plataforma se comporta como si esa fecha fuera hoy: te muestra los precios que había ese día, la cadena de opciones que existía, las primas a las que se negociaba de verdad. No hay datos estimados ni redondeados.

La consecuencia práctica es que puedes elegir el escenario que quieras estudiar en lugar de esperar a que ocurra. Quieres ver cómo se comporta una call comprada antes de una publicación de resultados, o qué le pasa a una posición cuando el mercado se desploma en tres sesiones. Todo eso ya ocurrió. Solo hay que ir a la fecha.

Lee la cabecera del ticker

Una vez dentro verás la cabecera del subyacente, y da más información de la que parece: el precio, el cambio porcentual del día y, debajo, el OHLC de la sesión, con apertura, máximo, mínimo, medio y cierre.

Ese OHLC importa más de lo que uno cree al principio. Un día en el que el precio abrió en 260, se fue a 268 y cerró en 259 no se parece nada a un día que se movió entre 259 y 261, y en el cierre los dos se ven igual.

Ahí mismo tienes los botones de BUY STOCK y SELL STOCK, por si lo que quieres es la acción y no una opción. Sirven, por ejemplo, para montar una covered call: primero compras las acciones, después vendes la call.

Elige el vencimiento

Debajo aparecen los vencimientos disponibles en esa fecha, cada uno con su etiqueta —Standard Expiry, Weekly, Monthly— y una insignia roja con los días que le quedan.

Esa insignia es la que más conviene mirar, más que la fecha en sí. "26/03/06" no te dice nada de un vistazo; "1 Days Left" sí. Y si has leído lo que le pasa a una opción en su última semana, sabrás que la diferencia entre elegir un vencimiento de un día y uno de cuarenta es prácticamente la diferencia entre dos instrumentos distintos.

Haz clic en el vencimiento y se despliega la parrilla de strikes.

Entiende la parrilla

Calls a la izquierda, puts a la derecha, strikes en la columna central. Es la disposición estándar y la explicamos en detalle en cómo leer una cadena de opciones.

Lo que sí es propio de Tickerback es que puedes decidir qué columnas ves. Hay trece indicadores disponibles y se activan desde Visible Columns:

Precio y actividad Sensibilidades
Bid, Ask, Last, Chg Delta, Gamma
Vol, OI Theta, Vega
BidIV, AskIV Rho

Mi recomendación para las primeras sesiones: enséñalas casi todas. Sí, marea. Pero es la única forma de que empieces a notar patrones, como que BidIV y AskIV se disparan justo antes de un evento y se desinflan después, que es la lección más cara del mercado de opciones y aquí la ves gratis. Cuando ya sepas qué miras, apaga lo que no uses.

Si las griegas te suenan a chino, tenemos un artículo que las explica sin matemáticas. Y con los filtros de arriba puedes quedarte solo con calls, solo con puts, o verlo todo.

Abre la posición

Para comprar un contrato, haz clic en su Ask. Para venderlo, en su Bid. Se abre un modal de confirmación donde ajustas la cantidad antes de aceptar, así que no hay forma de ejecutar nada por un clic accidental.

No es una convención de Tickerback, es cómo funciona el mercado: el ask es lo que piden quienes venden y el bid lo que ofrecen quienes compran. De ahí que compres caro y vendas barato, siempre. Si el bid está en 2,60 y el ask en 2,80, compras a 2,80 y, si te arrepintieras un segundo después, venderías a 2,60. Esa diferencia es el spread, y lo pagas en cada entrada y en cada salida. En un contrato con poco interés abierto puede ser mayor que la ganancia que buscabas, y es uno de los costes que casi nadie cuenta al principio.

Empieza con un contrato. La tentación de poner diez es enorme y no aporta nada al aprendizaje.

Sigue la operación en el Trade Log

Abajo aparece el registro. Cada línea lleva el lado —BUY, SELL o EXERCISE—, el instrumento, si es acción u opción y si es call o put, el precio de entrada, el strike, la cantidad, la fecha de la operación, la de vencimiento y el resultado en verde o en rojo.

Dos cosas útiles: puedes editar entrada, strike y cantidad con doble clic, que va muy bien para probar variantes de la misma idea sin volver a empezar, y puedes exportarlo todo a CSV si te apetece hacer tus cuentas en una hoja de cálculo.

Proyecta el resultado antes de que ocurra

Esta parte es la que más me sorprendió, porque no la tienen casi todas las herramientas del ramo.

En la barra de acciones hay un Target Date: eliges una fecha futura y la plataforma te calcula cuánto valdría tu posición ese día. Y al lado, Proj. Price, donde decides sobre qué valor de la sesión hacer el cálculo: apertura, máximo, mínimo, medio o cierre.

Esa segunda opción es más importante de lo que parece. Proyectar sobre el máximo del día te da el escenario amable; proyectar sobre el mínimo te da el incómodo. Y el incómodo es el que conviene mirar antes de decidir si aguantas una posición.

Arriba a la derecha, la barra de PnL suma resultado realizado y no realizado, con el balance y el NET P&L de la sesión.

Guarda, limpia, vuelve

Cuando tengas algo que quieras conservar, Save Strategy lo guarda con nombre y una descripción opcional. Si estás en una cuenta va a la nube; si entras como invitado se queda en local.

Clear Workspace vacía las operaciones activas y deja la mesa limpia para la siguiente prueba. No borra lo que hayas guardado, así que puedes usarlo sin miedo. Y en History están las sesiones y estrategias anteriores.

Qué hacer después

Si me pides un solo consejo para las primeras sesiones: repite la misma operación en fechas distintas.

Monta una call comprada a treinta días en cinco momentos diferentes del pasado —uno tranquilo, uno antes de resultados, uno en plena caída— y avanza cada una hasta el vencimiento. Verás que la misma decisión, tomada en contextos distintos, da resultados que no se parecen en nada. Eso es lo que no se aprende leyendo, y es exactamente lo que Tickerback está pensado para enseñar.

Cuando le pilles el aire a esto, el siguiente paso es la pestaña Strategy, donde ves el diagrama de resultado, los puntos de equilibrio y la pérdida máxima antes de abrir nada. Y el Simulator, que va un paso más allá: operar en tiempo acelerado, con el reloj de mercado corriendo.

Si te falta la base teórica, empieza por qué es una opción call o qué es una opción put.

Practica sin arriesgar

Sigue practicando en Tickerback

Usa datos históricos para comprobar cómo habría evolucionado una estrategia antes de arriesgar capital real.

Abrir aplicación