Las griegas tienen fama de tema avanzado, y es una fama en parte inmerecida. No necesitas calcularlas —tu plataforma las muestra— y tampoco necesitas entender las matemáticas que hay detrás. Lo que sí ayuda mucho es saber qué mide cada una, porque juntas explican por qué una posición se movió como se movió.
Son cuatro las que importan al principio.
Delta: cuánto se mueve con la acción
Delta mide cuánto cambia el precio de la opción cuando la acción se mueve un dólar.
Una call con delta 0,60 sube unos 60 céntimos si la acción sube un dólar. En una put, delta es negativa: si vale −0,40, la opción sube 40 céntimos cuando la acción baja un dólar. El signo solo indica la dirección.
Delta también se lee como una aproximación de exposición. Un contrato con delta 0,60 se comporta más o menos como 60 acciones. Por eso, cuando alguien quiere una exposición parecida a la acción con menos capital, busca opciones con delta alta, muy dentro del dinero.
Y hay una tercera lectura, informal pero útil: delta se parece bastante a la probabilidad de que la opción acabe dentro del dinero. Un delta de 0,25 sugiere en torno a un 25 % de posibilidades. No es exacto, pero orienta.
Gamma: lo rápido que cambia delta
Gamma mide la velocidad a la que cambia delta.
Esto suena abstracto hasta que lo notas: una opción cerca del strike tiene gamma alta, así que su delta cambia mucho con movimientos pequeños. Una opción muy dentro o muy fuera del dinero tiene gamma baja y su comportamiento es más estable.
La consecuencia práctica es que las opciones cercanas al strike y próximas al vencimiento son inestables. Su sensibilidad cambia de un momento a otro. Si una posición te parece errática justo antes de vencer, gamma es el motivo.
Vega: el efecto de la volatilidad
Vega mide cuánto cambia el precio de la opción cuando cambia la volatilidad implícita, es decir, cuánto movimiento espera el mercado.
Cuando sube la volatilidad esperada, tanto las calls como las puts se encarecen. Esto despista, porque parece que la dirección debería importar. No importa: si el mercado cree que va a haber movimiento, todos los derechos valen más, en cualquier dirección.
De aquí sale la trampa más costosa para quien empieza, y le hemos dedicado un artículo entero: comprar cuando la volatilidad está alta, acertar la dirección, y perder dinero porque la volatilidad se normalizó y vega jugó en contra.
Theta: lo que cuesta esperar
Theta mide cuánto valor pierde la opción por cada día que pasa.
Para quien compra es una resta diaria. Para quien vende, una suma. Es el motivo por el que el tiempo nunca es neutral en opciones, y también tiene su propio artículo.
Una cifra orientativa: si una put cuesta 5 dólares y su theta es −0,04, mañana valdría alrededor de 4,96 con la acción quieta. En diez días habría perdido unos 40 céntimos.
Cuidado con extrapolar así, porque es solo una aproximación: theta no es constante, crece a medida que se acerca el vencimiento. Ese cálculo lineal funciona para unos días y subestima bastante lo que ocurre en la última semana.
Y una quinta que casi nunca vas a necesitar
Rho mide cuánto cambia el precio de la opción cuando cambian los tipos de interés.
La incluimos por completitud, porque aparece en los formatos de cadena que muestran griegas, y para que no te preocupe verla. En vencimientos cortos su efecto es tan pequeño que se puede ignorar sin remordimiento. Empieza a contar en opciones de plazo largo y en periodos donde los tipos se mueven mucho.
El sentido, si te lo preguntas: cuando los tipos suben, las calls valen algo más y las puts algo menos. Está en los seis factores que mueven el precio de una opción.
Cómo se leen juntas
| Griega | Mide | A quién favorece |
|---|---|---|
| Delta | Sensibilidad al precio del subyacente | A quien acierta la dirección |
| Gamma | Velocidad de cambio de delta | A quien compra, si llega un movimiento brusco |
| Vega | Sensibilidad a la volatilidad esperada | A quien compra, si la volatilidad sube |
| Theta | Pérdida de valor por el paso del tiempo | A quien vende |
Ahí está el resumen honesto de comprar una opción: delta y vega son tus aliados, theta es el alquiler que pagas por mantener la posición abierta. Cuando vendes, se invierte todo.
Y de paso explica por qué las estrategias de venta de opciones y las de compra son negocios distintos, no dos formas de la misma cosa. Una vive de que pase algo; la otra, de que no pase nada.
Un ejercicio que las hace evidentes
Las griegas se entienden mirándolas cambiar, no memorizando definiciones.
Coge una fecha pasada, elige tres opciones del mismo subyacente —una muy dentro del dinero, una en el dinero y una muy fuera— y avanza sesión a sesión anotando cómo se mueven sus deltas. Verás que la primera apenas cambia, la del medio se mueve mucho, y la tercera pasa de casi nada a algo solo si llega un movimiento fuerte.
Eso es gamma, vista de verdad. Y cuando lo hayas visto una vez, ya no se olvida.
Si vienes de cero, empieza por qué es una opción call o qué es una opción put.
