Los seis factores que mueven el precio de una opción

El precio del subyacente es el evidente. Los otros cinco explican por qué tu opción cambió de valor un día en el que la acción no se movió.

Portada del artículo sobre fondo verde con la marca Tickerback, la sección Opciones y el rótulo «Six forces on one premium».

Hay una pregunta que todo el mundo se hace la primera semana: por qué mi opción vale menos si la acción no ha hecho nada.

La respuesta es que el precio del subyacente es uno de seis factores, y los otros cinco funcionan a su ritmo. Dos de ellos casi nadie los mira, y con razón la mayor parte del tiempo, pero conviene saber que existen.

Los cuatro que se notan

El precio del subyacente. El obvio. Las calls se encarecen cuando la acción sube; las puts, cuando baja.

El precio de ejercicio. No cambia una vez elegido, pero determina el precio del contrato. En las calls, cuanto más bajo es el strike, más caro; en las puts, al revés: cuanto más alto es el strike, más cara la put. Tiene sentido si lo piensas como un derecho: vender más caro vale más.

El tiempo hasta el vencimiento. Más tiempo es más caro, porque hay más margen para que las cosas cambien. Ese valor se va consumiendo, y no de forma uniforme: se acelera al final.

La volatilidad implícita. Cuánto movimiento espera el mercado. Si sube, las opciones se encarecen todas, calls y puts a la vez. Es el factor que más sorprende, porque no tiene dirección: el mercado no está diciendo hacia dónde, está diciendo cuánto.

Esos cuatro explican el 95 % de lo que verás.

Los dos que casi nadie mira

Los dividendos esperados. Un dividendo saca dinero de la empresa, así que la acción tiende a valer algo menos después de pagarlo. Eso abarata las calls y encarece las puts. En acciones con dividendo alto el efecto es perceptible, y es también la razón por la que a veces conviene ejercer una call antes del vencimiento para cobrar el dividendo, uno de los pocos casos donde el ejercicio anticipado es deliberado.

Los tipos de interés. El más contraintuitivo y el que menos importa en el día a día. Cuando los tipos suben, las calls tienden a valer algo más y las puts algo menos. La intuición: comprar una call te deja el dinero de la acción invertido a ese tipo, y ese ahorro vale más si los tipos son altos. Con las puts pasa lo contrario.

En condiciones normales el efecto de los tipos es pequeño, y en plazos cortos casi ni se nota. Pero en opciones de vencimiento largo, y en periodos donde los tipos se mueven mucho, deja de ser despreciable.

Todo junto

Factor Encarece la call Encarece la put
Precio del subyacente Cuando sube Cuando baja
Precio de ejercicio Strike más bajo Strike más alto
Tiempo a vencimiento Más tiempo Más tiempo
Volatilidad implícita Mayor Mayor
Dividendos esperados Menores Mayores
Tipos de interés Más altos Más bajos

Fíjate en las dos filas del medio: el tiempo y la volatilidad encarecen ambos tipos de opción. No son factores direccionales. Cuando la incertidumbre crece, todos los derechos valen más, y cuando se calma, todos valen menos. De ahí que se pueda acertar la dirección y perder dinero.

De dónde sale el precio teórico

Los modelos de valoración —Black-Scholes es el más conocido, y también se usan modelos binomiales— combinan estos factores para estimar cuánto debería valer un contrato.

Son útiles, y también conviene no tomárselos como una verdad. Un modelo asume cosas que el mercado real no cumple: que puedes operar sin fricción, que la volatilidad se comporta de determinada manera, que hay liquidez cuando la necesitas. En la práctica, el precio también incorpora oferta, demanda, y lo ancho que sea el spread entre bid y ask en ese contrato concreto.

Dicho de otro modo: el modelo te dice cuánto debería costar; la cadena de opciones te dice cuánto cuesta.

Lo que se aprende mirándolo

Hay un ejercicio que aclara esto en una tarde. Elige una fecha pasada en la que hubo un evento con incertidumbre, y sigue el precio de una opción antes y después del evento, con los datos reales.

Lo que vas a ver es la volatilidad implícita inflando el precio antes, y desinflándolo justo después, aunque la acción se mueva a favor. Ese es vega trabajando, y hasta que no lo ves con números reales cuesta creer que pese tanto.

Si quieres el detalle de cómo se reparte el precio, sigue por de qué está hecho el precio de una opción, y para las sensibilidades, las griegas.

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