Cuatro estrategias con calls y cuándo tiene sentido cada una

Bull call spread, calendar, naked call y sustitución de acciones. Qué buscan, qué aceptan a cambio, y cuál conviene dejar para más adelante.

Portada del artículo sobre fondo lila con la marca Tickerback, la sección Estrategias y el rótulo «Four ways to shape a call».

Cuando pasas de comprar una call suelta a combinar varias, aparece un vocabulario que suena más complicado de lo que es. Casi todas las estructuras son variaciones sobre la misma idea: financiar lo que compras con lo que vendes, y aceptar un techo en el beneficio a cambio de pagar menos.

Estas cuatro cubren la mayoría de lo que vas a encontrar.

Bull call spread

Compras una call y vendes otra del mismo vencimiento con strike más alto.

La que vendes te paga parte de la que compras, así que la posición cuesta menos que la call suelta. En cambio, tu beneficio queda limitado: por encima del strike vendido, lo que ganas en una pata lo pierdes en la otra.

Sirve cuando esperas una subida moderada y con una idea clara de hasta dónde. Si XYZ está en 50 y crees que puede llegar a 55 pero no a 70, pagar por un potencial ilimitado que no esperas usar es tirar dinero.

Lo que ganas: entrada más barata, menos exposición al paso del tiempo y un punto de equilibrio más cercano. Lo que aceptas: un techo. Si la acción se dispara, te quedas mirando.

Calendar call spread

Aquí las dos patas comparten strike pero tienen vencimientos distintos: vendes la cercana y compras la lejana.

La idea es aprovechar que las opciones próximas a vencer pierden valor más rápido que las lejanas. Si la acción se queda quieta, la que has vendido se deteriora a tu favor más deprisa que la que has comprado.

Funciona cuando esperas que el subyacente no haga nada o se mueva muy poco a corto plazo. Es una estrategia sobre el tiempo, no sobre la dirección, y eso la hace menos intuitiva que las demás.

El riesgo está en los movimientos bruscos: un salto grande en cualquier dirección suele estropearla. Y hay una complicación adicional que conviene conocer antes de tocarla: las dos patas reaccionan de forma distinta a los cambios de volatilidad, así que el resultado depende de más variables que en un spread normal.

Naked call

Vender calls sin tener las acciones. Cobras la prima y aceptas la obligación de entregar acciones que no posees.

Si la acción se queda quieta o baja, te quedas la prima. Es el escenario que buscas y ocurre a menudo, lo que hace que la estrategia parezca cómoda.

El problema es el otro lado. Si la acción sube con fuerza, tendrás que comprarla al precio que esté para entregarla al strike. En teoría, esa pérdida no tiene techo, porque no hay límite a lo que puede subir una acción. Un anuncio inesperado un martes por la mañana puede convertir una prima de 200 dólares en una pérdida de varios miles.

No es que sea una estrategia inválida —la usan profesionales con gestión de riesgo detrás—, es que la relación entre lo que se gana y lo que se puede perder exige experiencia y garantías. Si estás empezando, esta no es la puerta de entrada. La versión con las acciones en cartera, la covered call, es otra cosa completamente distinta y mucho más manejable.

Sustitución de acciones

En lugar de comprar 100 acciones, compras una call muy dentro del dinero, con bastante tiempo hasta el vencimiento.

Una call profundamente dentro del dinero se mueve casi como la acción, punto por punto, pero cuesta bastante menos capital. Liberas dinero manteniendo una exposición parecida.

Es la versión disciplinada del apalancamiento: no se trata de multiplicar la posición, sino de conseguir una exposición similar arriesgando menos. La misma idea que en el ejemplo conservador del artículo general sobre calls.

Las contrapartidas son concretas. Pagas algo de valor extrínseco, aunque poco si eliges bien el strike. No cobras dividendos. Y tienes una fecha de vencimiento, mientras que una acción la puedes tener veinte años.

Cómo elegir

Ordenadas por lo que estás esperando que ocurra:

Si esperas Encaja
Subida moderada, con techo previsible Bull call spread
Que no pase nada a corto plazo Calendar call spread
Lateral o bajada, y tienes las acciones Covered call
Exposición a la acción con menos capital Sustitución de acciones

Y una advertencia sobre las estructuras de varias patas que casi nunca aparece en los manuales: cada pata tiene su propio spread entre bid y ask. Un spread son dos entradas y dos salidas, así que pagas cuatro veces ese coste. En contratos poco líquidos, la fricción puede comerse buena parte de lo que buscabas ganar. Antes de montar nada de varias patas, mira el interés abierto de cada strike; lo explicamos en cómo leer una cadena de opciones.

Antes de usar cualquiera de estas

Ninguna de estas estructuras es difícil de entender leyéndola. Lo difícil es tener interiorizado cómo se comportan cuando el mercado va en contra, y eso no se aprende en un artículo.

La forma barata de conseguirlo es montarlas sobre fechas pasadas y avanzar sesión a sesión, con los precios que existían de verdad. Especialmente los casos incómodos: un bull call spread cuando la acción se va muy por encima del strike vendido, o un calendar cuando llega el salto que no esperabas. Ver el resultado con datos reales, sin dinero en juego, es la manera más rápida de decidir cuáles quieres usar y cuáles prefieres dejar en la teoría.

Practica sin arriesgar

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