Estás mirando una cadena de opciones de hace tres años y hay una celda vacía. Un strike sin precio.
La reacción instintiva es seguir adelante y, sin pensarlo, tratar ese hueco como un cero. Y ahí es donde empieza el problema, porque un hueco y un cero son cosas completamente distintas.
Un cero significa que ese contrato no valía nada. Un hueco significa que no sabemos cuánto valía.
Dos huecos que no son el mismo hueco
Tickerback distingue dos situaciones, y conviene saber cuál tienes delante.
Dato no disponible. No hay precio porque en aquella fecha no hubo actividad en ese contrato. Nadie lo negoció, nadie dejó una cotización. El dato no existe y no va a aparecer por más que recargues.
Fallo de carga. Sí hay dato, pero algo se rompió al traerlo. Una petición que no llegó, una conexión que se cortó. Aquí sí tiene sentido volver a intentarlo.
La diferencia práctica es directa: en el primer caso el hueco es información —te está diciendo que ese strike estaba muerto—, y en el segundo es un fallo técnico que hay que resolver antes de sacar conclusiones.
Por qué leerlo como un cero sale caro
Imagina que estás estudiando strikes muy alejados del precio, de esos que casi nadie negocia. Encuentras varios huecos y los tomas por ceros.
Lo que acabas de construir es una conclusión falsa y atractiva: que esas opciones eran gratis. Que podías haber comprado protección por nada. Que existía una oportunidad que nadie vio.
No existía. Lo que existía es que no había mercado ahí. Nadie te habría vendido ese contrato, o te lo habrían vendido a un precio que no aparece en ninguna tabla porque no llegó a cruzarse una operación.
Y esto conecta con algo que ya contamos en qué es un backtest honesto: una estrategia puede parecer excelente sobre datos históricos simplemente porque los huecos se rellenaron con supuestos favorables. Nadie mintió. Solo se leyó un vacío como si fuera un número.
Qué hacer cuando aparece uno
Si es dato no disponible, trátalo como una señal, no como un estorbo. Un strike sin actividad te está avisando de que ahí no había liquidez, y eso es exactamente lo que necesitas saber antes de plantearte operarlo. Descártalo y busca strikes con volumen e interés abierto de verdad, que es lo que explicamos en cómo leer una cadena de opciones.
Si es un fallo de carga, recarga antes de decidir nada. Y si insiste, cambia de fecha o de subyacente y vuelve más tarde.
Y en los dos casos, no lo rellenes tú. Ni con un cero, ni con el precio del strike de al lado, ni con una media. Un dato inventado dentro de un backtest es peor que no tener el dato, porque el resultado sale con la misma apariencia de rigor y ya no hay forma de distinguirlo.
La regla, en una línea
Si no hay número, no hay operación. Es menos satisfactorio que rellenar el hueco, y es lo único que deja el resultado en pie.
