Hay dos fechas en el calendario de cualquier acción que rompen la normalidad de sus opciones. Una es la publicación de resultados. La otra es el día en que empieza a cotizar sin derecho al próximo dividendo.
Si no sabes que están ahí, tarde o temprano te pasan por encima.
Los resultados inflan y después vacían
En las semanas previas a una publicación de resultados, la volatilidad implícita de ese subyacente sube. El mercado sabe que va a haber un movimiento y no sabe hacia dónde, así que la incertidumbre se paga.
Lo que casi nadie tiene interiorizado es lo que ocurre después. En cuanto el dato sale, la incertidumbre desaparece —para bien o para mal, ya se sabe— y la volatilidad implícita se desploma en minutos.
La consecuencia es contraintuitiva y cara: puedes comprar una call antes de resultados, acertar la dirección, ver la acción subir y perder dinero igualmente. Está contado con números en acertar la dirección y perder dinero.
Para quien vende prima, ese mismo fenómeno es la oportunidad: vender caro algo que se va a abaratar por el simple paso del calendario. Con una condición que no se puede saltar, y que se salta mucha gente: el movimiento del subyacente puede ser mayor que toda la prima que cobraste. La volatilidad se hunde y aun así pierdes.
El dividendo descuenta precio y adelanta ejercicios
El día que la acción cotiza sin derecho al dividendo, abre descontando ese importe. No es una caída del mercado: es aritmética.
Y hay algo que afecta directamente a quien tiene opciones vendidas: el riesgo de asignación anticipada. Si tienes una call vendida dentro del dinero y el dividendo es lo bastante jugoso, a la otra parte le puede compensar ejercer el día antes para cobrarlo. Te quedas sin las acciones, sin el dividendo y con una posición que ya no es la que montaste.
Es la letra pequeña de la covered call, y aparece justo en las semanas del dividendo.
La llamada caza de dividendos —comprar antes de la fecha, cobrar y vender después— suena a dinero fácil por el mismo motivo por el que no lo es: si funcionara sin más, el precio ya lo reflejaría.
Dónde las vas a ver
En Tickerback, cada vencimiento de la cadena viene marcado cuando hay resultados o dividendo de por medio. No en un calendario aparte al que hay que acordarse de ir: en el propio vencimiento, en el momento en que estás eligiendo plazo.
Eso cambia la pregunta que te haces. En vez de «¿a cuánto vendo esta call?», pasas a «¿este vencimiento cruza resultados?». Es una pregunta distinta, y mejor.
Cómo sacarles partido
Sobre datos históricos puedes hacer algo que en real no puedes: repetir.
Coge un valor y sus últimas ocho publicaciones de resultados. Monta la misma estructura antes de cada una y mira qué pasó las ocho veces. No una: ocho. Ahí se ve si una estrategia de resultados funciona o si simplemente tuviste suerte la primera vez.
Lo mismo con los dividendos. Localiza las fechas, monta la posición y comprueba cuántas veces te habrían asignado antes de tiempo. Es un riesgo que se entiende mucho mejor después de verlo ocurrir tres veces que después de leerlo.
Y en ambos casos, la disciplina de siempre: decide antes, comprueba después. En Target Date explico por qué ese orden no es un detalle menor.
Si vienes de cero, empieza por qué mueve el precio de una opción.
